Guadalajara, Jalisco. - La familia Gómez Flores, originaria de esta ciudad, construyó su imperio empresarial a partir de una lavandería y una agencia de viajes fundadas por Alfonso Gómez en los años 60. Raymundo Gómez, hijo de Alfonso, comenzó a trabajar en el negocio familiar desde joven y, en 1965, desempeñó funciones como almacenista y cajero en el Hotel Roma.
Con el tiempo, la familia amplió sus horizontes. En 1978, Raymundo se convirtió en gerente de ventas y director general de su negocio de transporte público y en distribuidor de automóviles Fiat. En la década de 1980, los Gómez Flores incursionaron en el sector inmobiliario, lo que marcó un cambio significativo en su trayectoria empresarial, enfocándose en la construcción de vivienda de interés social.
El Grupo Inmobiliario G, fundado por Raymundo en 1981, se convirtió en un actor importante en el desarrollo de parques industriales y complejos turísticos en varios estados del país, incluyendo Jalisco y la Ciudad de México, acumulando más de 50 desarrollos a lo largo de su historia.
La década de los 80 también fue clave, pues el gobierno de Carlos Salinas de Gortari privatizaba empresas estatales, y la familia participó activamente en estas dinámicas. En 1989, adquirieron la paraestatal Diesel Nacional (DINA), especializada en la fabricación de camiones y autobuses, estableciendo así su presencia en el sector del transporte en México. Este movimiento representó un avance significativo que posicionó a la familia en una industria estratégica.
Actualmente, el legado de los Gómez Flores sigue vigente en múltiples sectores económicos, reflejando una trayectoria empresarial que se remonta a pequeños inicios con un fuerte impacto en el desarrollo regional.
Con información de expansion.mx

