La situación del bienestar animal en Jalisco enfrenta un estancamiento significativo debido a la falta de una Ley General de Bienestar Animal. Aunque en noviembre de 2024 se aprobó una reforma que incluyó la protección animal en la Constitución, el Congreso federal no ha cumplido con la emisión de la ley, lo que ha llevado a un vacío normativo en el estado.
Alejandra Giadans, diputada de Movimiento Ciudadano, ha manifestado su frustración, asegurando que sin dicha ley, su propuesta de nueva regulación en Jalisco no puede avanzar. La legisladora ha enviado exhortos al Congreso federal, pero hasta el momento no ha obtenido respuesta, lo que agrava el sufrimiento de los animales en estado de abandono.
La realidad es que la protección de los animales varía drásticamente entre los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara. La Ley de Protección y Cuidado de los Animales local asigna responsabilidades a 125 ayuntamientos, pero no establece mínimos de atención y recursos adecuados, creando una política pública desigual. Mientras Zapopan ofrece servicios como microchip y atención veterinaria, otros municipios como Tlajomulco tienen una unidad que limita sus funciones y no acepta animales abandonados.
Además, la situación de los gatos callejeros es aún más precaria. En México, se estima que hay 9.1 millones de gatos en la calle, pero su situación no es considerada en las políticas públicas. La falta de datos desagregados sobre estos animales deja a su suerte a un grupo múltiple e invisibilizado y refuerza la idea de que son un problema a manejar en lugar de seres que necesitan protección.
La escasa atención institucional en Jalisco se ve reflejada en la falta de denuncias efectivas por maltrato animal. Desde 2014, a pesar de tener penas de prisión para los infractores, apenas cuatro personas han sido condenadas en más de una década, lo que pone de manifiesto la ineficacia del sistema en el cuidado de los animales.
Con información de milenio.com

