Guadalajara, Jalisco. - El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, reportó que la segunda manifestación por Agua Limpia concluyó con actos vandálicos, donde al menos 300 personas causaron destrozos en el centro de la ciudad. Aunque la protesta comenzó pacíficamente, posteriormente se registraron enfrentamientos y ataques a edificios públicos.
Según el mandatario, al inicio de la movilización, un grupo de individuos intentó generar confrontaciones, pero fue expulsado por los propios participantes de la protesta. Para garantizar la seguridad de los manifestantes y evitar incidentes, el gobierno estatal modificó su estrategia de acompañamiento.
Lemus detalló que al terminar la protesta, un grupo permaneció en la zona y realizó acciones violentas, incluyendo la destrucción de vidrios y el vandalismo de paredes. Además, se lanzaron explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial, provocando incendios que requirieron la intervención de la Policía.
Ocho personas fueron detenidas en una camioneta robada, donde se hallaron bidones de gasolina. Se presume que estos individuos están relacionados con los actos de violencia en los edificios oficiales.
El mandatario subrayó que las acciones violentas ya no correspondían a la manifestación pacífica y que las fuerzas policiales continúan enfrentando ataques en el Palacio de Gobierno. La situación refleja un fuerte contraste entre el derecho a la libre expresión y la violencia que se desató al finalizar la movilización.
Con información de afmedios.com

