La disminución en las detenciones por conducir en estado de ebriedad no ha reducido los fallecimientos relacionados con el alcohol en las carreteras jaliscienses. En Jalisco, las acciones de control vial conocidas como "El Torito" han registrado una notable caída en las detenciones de conductores por manejar bajo los efectos del alcohol, especialmente desde 2025. Sin embargo, este descenso en las detecciones no ha provocado una disminución en los fallecimientos asociados al consumo de alcohol en la vía pública, que alcanzaron cifras récord en 2022 con 175 víctimas mortales. La persistencia de las muertes evidencia una problemática que va más allá del número de retenes o controles, resaltando la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y el uso de tecnología más efectiva. El fenómeno de la difusión de información en redes sociales, que permite el conocimiento previo de los filtros, ha reducido la eficacia de los operativos en los últimos años. Plataformas como WhatsApp, Telegram, Facebook e Instagram facilitan la circulación de las ubicaciones exactas de los retenes, dificultando que las autoridades mantengan la sorpresa necesaria para disuadir el consumo de alcohol al volante. La intervención de las autoridades en cibernética busca frenar estas filtraciones para mejorar los resultados. A nivel estadístico, mientras que 2021 tuvo el mayor porcentaje de pruebas positivas al alcoholímetro en años recientes, ya en 2025 se registraron los niveles más bajos, aunque sin impacto en la reducción de muertes. La falta de datos oficiales actuales impide evaluar con precisión la magnitud del problema. Por su parte, organizaciones civiles advierten que las pruebas aleatorias, consideradas una práctica internacional efectiva, aún enfrentan obstáculos como la carencia de sistemas biométricos para detectar reincidentes, fallas en el mantenimiento de equipos y posibles corruptelas que permiten evadir los controles. Las autoridades mantienen que sus operativos son efectivos
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