La joven originaria de Jalisco busca humanizar el final de la vida y fortalecer derechos en salud, tras años de lucha contra enfermedades crónicas. En un acto relevante en el Congreso mexicano, la activista y periodista Samara Martínez presentó una iniciativa que busca regular la eutanasia y el suicidio asistido en México. La propuesta, conocida como Ley Trasciende, no promueve la muerte, sino que busca garantizar dignidad a quienes enfrentan enfermedades terminales, permitiéndoles decidir sobre su propio final de vida. La iniciativa también propone fortalecer la Ley de Voluntad Anticipada, ampliar el acceso a cuidados paliativos y reconocer la autonomía del paciente para tomar decisiones sobre sus últimos días. Samara Martínez, originaria de Guadalajara, Jalisco, y de 30 años de edad, ha enfrentado durante más de una década diversas enfermedades crónicas. Diagnosticada inicialmente con hipertensión, posteriormente le fue detectado lupus y insuficiencia renal que la obliga a diálisis casi a diario. En los últimos años, ha enfrentado dos trasplantes de riñón, ambos fallidos, uno de ellos tras un trasplante de su propio hermano. La activista ha compartido las dificultades físicas y emocionales de su enfermedad, resaltando la importancia de dignificar la elección en casos extremos. El movimiento por la legalización de la eutanasia en México busca crear un marco legal que respete la autonomía y la calidad de vida. Aunque en diferentes estados existe la Ley de Voluntad Anticipada, aún no está permitido el apoyo médico para terminar con la vida de forma controlada. La historia personal de Martínez pone en relieve la necesidad de abrir el debate sobre derechos humanos en salud, particularmente para quienes enfrentan sufrimientos extremos y decisiones difíciles. Este esfuerzo de activismo evidencia la importancia de ampliar la discusión social y legislativa en torno a la autonomía del paciente y la regulación del fin de la vida en México. La lucha de Martínez inspira a mill
