La nueva autoridad fortalecerá la gestión del órgano judicial y representa la primera participación política en el esquema administrativo del sistema judicial en la región. En una sesión que respetó el procedimiento establecido por la Junta de Coordinación Política, la magistrada Judith Ávila Burciaga tomó oficialmente protesta como integrante de la Alta Sala del Poder Judicial. La votación se realizó de manera individual, con cada legislador depositando su voto en una papeleta, garantizando transparencia en el proceso. Este nuevo órgano de administración judicial está conformado por cinco miembros: uno designado por el Congreso del Estado, en este caso Ávila Burciaga; otro propuesto por el Gobierno estatal; y tres elegidos por el Tribunal Superior de Justicia. La estructura busca optimizar la organización interna del sistema judicial, permitiendo un control efectivo sobre el presupuesto y los recursos humanos, materiales y financieros del poder judicial. El órgano contará con diversos órganos especializados, incluyendo la Dirección General de Administración, el Instituto de Defensoría Pública, la Unidad de Peritos Judiciales, y el Centro de Traductores e Intérpretes, entre otros, con el fin de fortalecer la eficiencia y la transparencia en la gestión judicial. La incorporación de Ávila refuerza la presencia del poder legislativo en este nuevo esquema administrativo, promoviendo una gestión más integral y responsable. La designación de Judith Ávila, quien fue candidata a magistrada penal en Chihuahua, marca un paso importante en la participación política en la estructura judicial de la región, contribuyendo a un proceso más transparente y efectivo en la administración de justicia.
