Alejandro Maraniello, responsable de impedir la difusión de grabaciones vinculadas a la política, está investigado por diversas denuncias de acoso sexual, laboral y abuso de poder en distintas instancias judiciales. El juez Alejandro Patricio Maraniello, quien ordenó la suspensión de la difusión de audios relacionados con supuestos actos de cohecho, enfrenta múltiples investigaciones por parte del Consejo de la Magistratura y otras instituciones judiciales. Desde agosto, la Comisión de Disciplina ha abierto expedientes en su contra debido a denuncias por abuso de poder, acoso laboral y sexual, así como maltrato y manejo inadecuado de recursos públicos. La situación ha generado suspicacias sobre la independencia del juez, especialmente considerando que algunas denuncias apuntan a que su actuación judicial pudo estar influenciada por intereses políticos o de forum shopping. El caso más reciente involucra la acción rápida de Maraniello tras una denuncia presentada por el equipo legal de la ex ministra Patricia Bullrich. El juez emitió una orden para impedir la circulación de ciertos audios en todos los medios y plataformas digitales, orden que fue respaldada por la tecnología y la comunicación institucional, sin que aún la Corte Suprema opine sobre la medida. La decisión ha sido interpretada en ciertos sectores como un intento de controlar información en un escenario político de alta tensión. Por otra parte, Maraniello también enfrenta acusaciones de violencia laboral y acoso sexual por parte de una empleada del Poder Judicial. La denuncia detalla episodios de hostigamiento, tocamientos no consentidos y presiones para mantener relaciones sexuales, hechos que derivaron en una investigación formal en la Unidad de Bienestar Laboral. La víctima expresó su rechazo a impulsar una acción penal, pero la fiscal Mariana Labozzetta consideró posible un delito de acción pública y avanzó en la denuncia, que actualmente está en manos del fiscal Carlos Stornelli y la jueza María Serv
