La estrategia busca posicionar a Verónica Magario ante las tensiones internas del peronismo y anticipar futuras disputas en la provincia y el partido. En un movimiento estratégico que refleja las fracturas internas dentro del peronismo bonaerense, integrantes del grupo cercano al gobernador Axel Kicillof avanzaron en la promoción de Verónica Magario como candidata a presidir la estructura del Partido Justicialista en la provincia. La iniciativa surgió durante una reunión en la residencia oficial de Kicillof, donde varias voces con influencia en el peronismo regional manifestaron su respaldo a la candidatura de Magario, en un claro intento de favorecer un liderazgo alternativo al de Máximo Kirchner, actual referente del partido a nivel nacional y provincial. Magario, vicepresidenta de la provincia y con experiencia en gestión desde su cargo como intendenta de La Matanza, busca consolidar su postura dentro del espacio peronista, a pesar de no poder aspirar a la gobernación por restricciones constitucionales que limitan los mandatos. Su intención de competir por la presidencia del PJ responde también a la coyuntura de fragmentación interna, donde diferentes sectores del peronismo buscan posicionarse con miras a las elecciones próximas y a la discusión por el liderazgo del partido. El impulso a la precandidatura de Magario se enmarca en un contexto de tensión con La Cámpora, que cuestiona la estrategia electoral de Kicillof y ha señalado fallos en algunas decisiones como el desdoblamiento electoral, considerado por algunos como un error que pudo haber impactado en los resultados recientes. En ese escenario, la posible elección de Magario sería vista como una apuesta del sector que respalda a Kicillof para fortalecer su influencia y evitar que el liderazgo del PJ quede en manos de sectores ligados a La Cámpora. El proceso interno del Partido Justicialista en la provincia tiene un plazo máximo para convocatoria a elecciones a mediados de octubre, para cumplir con los requ
