El legislador aclaró su voto en torno a la Ley de Aguas Nacionales tras acuerdo con productores y condenó la confrontación en el recinto legislativo. La reciente discusión en la Cámara de Diputados sobre la Ley de Aguas Nacionales generó polémica y confrontación entre diferentes fuerzas políticas. En este contexto, el diputado Aguilar Gil aclaró que su abstención inicial fue resultado de un acuerdo con los agricultores, y tras la aprobación de 18 reservas a la legislación, emitió su voto favorable. Este cambio refleja un proceso negociado y no una traición a los intereses del sector agrícola, según autoridad legislativa. El legislador calificó de acciones políticas las acusaciones que lo vinculaban con traiciones, asegurando que las movilizaciones y declaraciones contrarias responden a una campaña de desinformación impulsada por partidos opositores. Además, condenó el incidente ocurrido en la sesión del 4 de diciembre, cuando se desató un enfrentamiento verbal en San Lázaro promovido por militantes del Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Desde su perspectiva, la confrontación y las acusaciones buscan desvirtuar el avance en la reforma hídrica, la cual busca definir claramente las concesiones y su transmisión. La nueva normativa establece que las concesiones no podrán ser transferidas entre particulares, concentrando en la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la facultad de redistribuir estos derechos, con el objetivo de evitar el acaparamiento y garantizar una gestión más transparente del recurso hídrico. Es importante contextualizar que la regulación del agua en México ha sido un tema polémico durante décadas, en medio de conflictos entre sectores productivos, ambientalistas y comunidades. La relevancia de esta ley radica en su intención de modernizar el marco legal, equilibrando derechos y obligaciones para un recurso cada vez más escaso y vital para la seguridad alimentaria y el desarrollo sustentable del país.
