Ciudad de México. – El inicio de año ha estado marcado por la creciente tensión internacional, especialmente por las acciones y retórica de Donald Trump hacia diversas naciones, incluyendo Venezuela, Colombia, Groenlandia y México. A pesar de que Trump solía ser impredecible, sus recientes anuncios de intenciones, aunque claros, siguen generando sorpresa e incredulidad en la comunidad global. Una encuesta reciente de EL FINANCIERO reveló que la mayoría de la opinión pública mexicana rechaza la justificación de acciones militares en Venezuela y se opone a la intervención de Estados Unidos en el país sudamericano. Este sentimiento podría ser extendido a nivel regional e internacional. En la cultura política mexicana, arraigada en el principio juarista de respeto al derecho ajeno, la posible detención de Nicolás Maduro ha generado debate, independientemente de las simpatías hacia el mandatario. Las declaraciones de Trump sobre intervenir en otros liderazgos de la región también han resonado. Críticas a la encuesta señalan que preguntar sobre la justificación moral de acciones militares es irrelevante. Sin embargo, en política, el principio de si “el fin justifica los medios” es fundamental. Desde la perspectiva de Trump y su gobierno, el objetivo de “Make America Great Again” podría justificar sus métodos, aunque no desde otras ópticas, incluida la mexicana. El rechazo a las acciones militares estadounidenses varía según segmentos de la opinión pública mexicana. Fue más alto entre mujeres, personas de mayor edad, menor escolaridad y quienes se identifican con la izquierda. Jóvenes, personas con mayor escolaridad y simpatizantes de derecha mostraron un menor rechazo. A nivel nacional, las acciones del ICE dentro de Estados Unidos, ejerciendo la fuerza, han causado sorpresa. Para México, la dirección de estos eventos enciende alarmas en Palacio Nacional. Trump ha reiterado su intención de combatir a los grupos criminales en México, colocando a la presidenta Claudia Shein
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