Madero, Michoacán. - Este 12 de octubre se cumplen seis meses del asesinato de Roberto Chávez Bedolla, un destacado ambientalista involucrado en los Comités de Defensa Ambiental. A pesar de las órdenes de aprehensión, los autores intelectuales del crimen siguen en libertad, lo que ha generado un clima de desesperación entre los ciudadanos.
El asesinato de Chávez fue parte de un patrón de intimidación por parte de grupos del crimen organizado, que buscan acallar a aquellos que denuncian delitos ambientales como la tala ilegal y el tráfico de recursos naturales. Su muerte se produjo cinco meses después de un ataque violento contra otros activistas en el municipio.
A seis meses del crimen, la situación de inseguridad en Madero se agrava. Los criminales continúan operando sin consecuencias, extorsionando a la población y realizando actos de violencia. Iván Alexis Pérez Chávez, un adolescente, sigue desaparecido desde septiembre, sumándose a la lista de víctimas que no han recibido justicia.
Según fuentes locales, la inacción del gobierno municipal sobre la seguridad es alarmante. En su Segundo Informe, la administración no menciona el impacto de la violencia o el asesinato de Chávez. Los informes indican que el cártel responsable de su muerte, conocido como Cártel Jalisco Nueva Generación, mantiene un control evidente sobre la región, beneficiándose de un esquema de complicidad con las autoridades.
Mientras continúe la impunidad, la inseguridad en Madero persistirá, afectando a toda la población. Los ciudadanos expresan su preocupación por la falta de medidas efectivas para garantizar su seguridad y la justicia que demandan.
Con información de quadratin.com.mx

