Morena ha demostrado un sólido liderazgo en las encuestas recientes, a pesar de la alta desaprobación de sus gobernadores. En Sinaloa y Michoacán, los números indican que el partido mantiene una amplia ventaja en la intención de voto a pesar de las críticas hacia la gestión de sus funcionarios.
Datos clave
- Michoacán: El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla tiene una desaprobación de 60%.
- Sinaloa: La gobernadora Yeraldine Bonilla es reprobada por el 49% de los encuestados.
- Intención de voto: Morena obtiene 36% en Michoacán y 38% en Sinaloa.
- Indecisos: 29% en Michoacán y 36% en Sinaloa no tienen preferencia definida.
A pesar de que los gobernadores morenistas enfrentan reprobaciones significativas en diversos rubros, como economía y seguridad, la intención de voto para Morena se mantiene fuerte. En Michoacán, el gobernador Bedolla es criticado en un 76% por su gestión en seguridad, sin embargo, Morena continúa atrayendo el 36% de los votos potenciales en las encuestas.
Por su parte, en Sinaloa, la situación es similar. La gobernadora Yeraldine Bonilla, con menos de tres meses en el cargo, cuenta con una desaprobación del 49%, pero su partido sigue dominando la intención de voto con un 38%. Esto plantea la pregunta de por qué, a pesar de la desaprobación, Morena parece estar en una posición favorable.
¿Por qué Morena sigue siendo el favorito?
La permanencia de Morena en las preferencias puede atribuirse a varios factores. A pesar del mal desempeño de algunos gobernantes, la base del partido se beneficia de programas sociales que han logrado captar el apoyo popular. La entrega de apoyos sociales, el incremento del salario mínimo y la creación de empleos han sido elementos clave en su estrategia.
Los detractores del partido no han logrado conectar con el electorado. El enfoque de la oposición en señalar a Morena como un "narcopartido" no ha generado el impacto deseado. A menudo, esta retórica se percibe como ineficaz por parte de un electorado que valora más los beneficios directos que estos programas les brindan.
¿Cuál es la respuesta de la oposición?
A pesar de las fallas en la gestión de los gobernantes morenistas, la oposición sigue enfrentando un desafío significativo. Su estrategia actual no parece resonar con los electores, en parte porque carecen de propuestas convincente que rivalicen con las políticas sociales de Morena. Si continuar el declive de algunos estados morenistas, la estrategia de la oposición deberá evolucionar para ser más atractiva.
Los próximos meses serán cruciales para observar si la oposición puede transformar su discurso y, además, cómo las políticas de seguridad y económicas de la administración de Claudia Sheinbaum impactarán en los resultados electorales venideros.
Con información de municipiospuebla.mx

