La titular de la Suprema Corte criticó la disminución de sus ingresos y defendió su gasto en actividades personales, resaltando la diferencia de responsabilidades. En una entrevista reciente, la ministra Loretta Ortiz expresó su preocupación por la reducción significativa en su salario tras una orden de la nueva administración de la Suprema Corte. La funcionaria, que anteriormente percibía un ingreso cercano a los 200 mil pesos, ahora recibe aproximadamente 137 mil pesos, eliminando beneficios como el seguro de gastos médicos y la pensión de jubilación. Ortiz sostuvo que, pese a la disminución, sus ingresos provienen de fuentes como pensiones y actividades previas, y que puede costear gastos personales sin utilizar recursos públicos. La magistrada también cuestionó las restricciones respecto a gastos en restaurantes de lujo, aclarando que ella no incurre en gastos superfluos con fondos públicos y que sus gastos personales los financia con recursos propios, como pensiones y ahorros. Además, defendió la importancia de su trabajo y la responsabilidad que conlleva, entre ellas la diferencia salarial con su secretaria particular, cuyo salario es considerablemente menor. Ortiz resaltó que la austeridad debe comprenderse en el contexto del uso correcto de los recursos y la responsabilidad de los funcionarios públicos. Este caso refleja el debate existente en el sector público sobre los niveles salariales y la austeridad, en un contexto donde las funciones de los altos cargos implican responsabilidades significativas que justifican sus ingresos, además de tratar aspectos de transparencia y uso adecuado de los recursos.
