Aunque redujeron sus sueldos, los ministros mantienen ingresos superiores a la presidenta y enfrentan desigualdades con el resto de la población mexicana. En los últimos meses, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) han implementado una reducción salarial que representa un avance en las políticas de austeridad del Poder Judicial. Aunque el salario bruto de los ministros bajó de aproximadamente 206,000 a 137,000 pesos mensuales, su ingreso neto se mantiene por encima del de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien recibe cerca de 133,000 pesos netos al mes. La diferencia en beneficios y prestaciones aún favorece a los integrantes del tribunal, quienes también disfrutan de un amplio paquete de prestaciones que elevan sus ingresos reales. Este ajuste refleja una tendencia hacia mayor austeridad en el Poder Judicial, resultado de reformas recientes y una presión social creciente por reducir privilegios en altos cargos públicos. La ministra Lenia Batres Guadarrama, cercana a las posturas de Morena, ha confirmado que devolvió parte de su salario para reducir su ingreso mensual a menos que el de la presidenta. Pese al recorte, la diferencia en ingresos diarios sigue siendo significativa: los ministros perciben en un día lo que un trabajador con salario mínimo obtiene en poco más de una semana, evidenciando aún una gran brecha económica y social en México. A pesar de estos cambios, la percepción de privilegio y desigualdad persiste. Expertos consideran que las reducciones son solo un primer paso que debe acompañarse de políticas estructurales para acercar al Poder Judicial a los estándares de igualdad que exige la ciudadanía y fortalecer la confianza en las instituciones.
