La dirigencia del partido consideraría incrementar el número de postulaciones de mujeres, lo que podría alterar el escenario electoral y las alianzas en la 4T. El escenario electoral para las elecciones de 2027 en México empieza a tomar forma en la dirigencia de Morena, que analiza la posibilidad de impulsar un nuevo esquema de candidaturas femeninas más allá de los límites establecidos por la normativa de paridad de género. Aunque en los comicios futuros se prevé repartir las candidaturas de manera equitativa entre mujeres y hombres, hay indicios de que la dirigencia pueda promover hasta diez candidatas mujeres para gobernadurías y otros cargos, superando el mínimo establecido por la ley. El movimiento responde a una estrategia para fortalecer la presencia femenina en cargos de poder, en línea con los lemas de protagonismo de la mujer en el proyecto político. Sin embargo, este cambio potencial genera inquietudes entre algunos actores políticos, pues podría modificar los mapas y predicciones existentes y afectar las alianzas en la coalición oficialista. La incorporación de más candidatas mujeres en estados donde aún no han gobernado, como Michoacán y Baja California Sur, también se perfila como una posibilidad considerada en los círculos internos, en un intento por diversificar e expandir el liderazgo femenino en el país. Esta estrategia, no obstante, plantea interrogantes sobre los mecanismos de selección y los posibles conflictos internos que puedan surgir al modificar las predicciones ya establecidas. El debate en torno a estas propuestas refleja la complejidad del proceso interno del partido que se prepara para uno de los momentos políticos más importantes del país. La decisión de promover candidatas adicionales podría tener repercusiones relevantes en la competencia electoral del 2027 y en la distribución del poder en la región.
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