Ciudad de México. – El año 2025 en México estuvo marcado por una alarmante persistencia de la crisis de personas desaparecidas, con casos colectivos que afectaron a diversos estados del país. Niñas, niños, jóvenes, familias, trabajadores y personas en tránsito fueron víctimas de estas desapariciones, evidenciando un problema estructural profundo en materia de seguridad y derechos humanos. A lo largo del año, al menos 10 incidentes de desaparición colectiva generaron preocupación por su magnitud, la diversidad de contextos y la insuficiente respuesta de las autoridades, subrayando la desaparición como una de las heridas más graves y extendidas en la nación. El 7 de enero, ocho jóvenes desaparecieron mientras viajaban a Puerto Escondido, Oaxaca. El grupo, compuesto por 14 personas que se desplazaban en una camioneta y motocicleta, fue visto por última vez en la comunidad de Río Grande, en la Costa de Oaxaca. La falta de denuncias oportunas por parte de algunos familiares se atribuyó a presuntas amenazas y extorsiones. El 13 de diciembre, doce jornaleros y su chofer fueron privados de su libertad en Concordia, Sinaloa, mientras viajaban desde Hidalgo hacia Elota para trabajar en campos agrícolas. Los afectados relataron haber sido liberados más de 20 horas después, tras ser trasladados en otros vehículos con los ojos vendados. En Chilpancingo, Guerrero, se activó un operativo de búsqueda el 6 de diciembre para localizar a Zenaida García Vivar, de 33 años, y a sus cinco hijos. La mujer, con señas particulares como cicatrices de varicela, y los menores (tres niños y dos niñas) desaparecieron ese día. A finales de febrero, ocho jóvenes que viajaron de Tlaxcala a Huatulco, Oaxaca, desaparecieron. A principios de marzo, un vehículo con nueve cuerpos fue encontrado en una carretera entre Puebla y Oaxaca. Investigaciones posteriores vincularon este suceso con una disputa criminal, llevando a la detención de un empresario que habría invitado a los jóvenes al viaje. El 6 de dic
Temas:
