El nuevo acuerdo entre ambos países garantiza entregas anuales de agua y mejora la cooperación bilateral. El 3 de febrero de 2026, Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, anunció avances clave en la implementación del Tratado de Aguas de 1944. El nuevo acuerdo asegura entregas anuales de agua y establece un plan para resolver compromisos pendientes. Durante su mensaje en Ciudad de México, Johnson destacó la importancia de la equidad en la asignación de recursos hídricos. Se crearán reuniones mensuales entre autoridades de ambos países para asegurar el cumplimiento del convenio y prevenir futuros déficits. Las nuevas definiciones también buscan atender el derecho humano al agua y la seguridad alimentaria en un contexto complicado de sequía extrema. Esto promete dar claridad a los usuarios en la cuenca del río Bravo, mientras se continúan los debates en México acerca de las implicaciones locales del acuerdo.
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