Gobierno y la industria refresquera alcanzan un pacto para reducir el azúcar en las bebidas y mantener fondos para salud pública. En una iniciativa que busca equilibrar la salud pública y el impulso económico, las autoridades mexicanas y representantes de la industria refresquera lograron un acuerdo preliminar para implementar cambios en la tributación de bebidas azucaradas. Se mantiene vigente gran parte del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) proyectado inicialmente, reflejando un compromiso de colaboración entre el sector y el gobierno. La discusión surge en un contexto en el que las bebidas saborizadas han triplicado su recaudación fiscal en el país desde 2018, alcanzando una cifra estimada de más de 75 mil millones de pesos en 2026, frente a los aproximadamente 27 mil millones en 2018. Además, en el proyecto de Ley de Ingresos para ese año, la tributación a estas bebidas crecerá por encima de la de los tabacos, consolidando su relevancia en la política fiscal. La próxima semana se hará una conferencia encabezada por la Secretaría de Salud y legisladores, donde los refresqueros presentarán propuestas para reducir el contenido de azúcar en el corto plazo, en un esfuerzo conjunto por promover hábitos más saludables en la población.
Temas:
