El activista ultraconservador Peter Schweizer presenta en su libro "El golpe invisible" acusaciones contra México, sugiriendo que su red consular busca desestabilizar a Estados Unidos y promover ideologías comunistas. A pesar de la falta de pruebas concretas, su obra ha alcanzado el estatus de bestseller en el país del norte.
Schweizer, conocido por sus teorías de conspiración, argumenta que los 53 consulados mexicanos en EE. UU. forman parte de una estrategia para realizar lo que él describe como una "insurrección política". Alega que, en vez de asesorar y brindar servicios, estos consulados manipulan a la población mexicana en el extranjero para favorecer los intereses del gobierno mexicano.
En varias entrevistas, el autor enfatiza que las representaciones diplomáticas están fomentando una identidad dual entre los migrantes, lo que, según él, interfiere en el sistema electoral estadounidense. Sostiene que tal comportamiento equivale a una interferencia externa, vinculando esta "amenaza" a los esfuerzos de México por proteger a sus ciudadanos en el extranjero.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha desmentido estas acusaciones y ha afirmado que actúa dentro del marco de la Convención de Viena, enfocándose en brindar asistencia a la comunidad mexicana en EE. UU. La embajada subraya que sus acciones son completamente legales y no representan injerencia en la política del país anfitrión.
Frente a este panorama, el exembajador Esteban Moctezuma ha defendido el trabajo consular en diferentes plataformas, buscando aclarar el enfoque exclusivo en la asistencia y el respeto a la soberanía estadounidense. Este conflicto ilustra la tensión creciente entre las narrativas políticas de ambos países y el papel de la diáspora mexicana en el entorno político estadounidense.
Con información de milenio.com

