Stanford, California. - Investigadores de la Universidad de Stanford han descubierto que los chihuahuas presentan pequeños fragmentos de ADN de coyote, representando aproximadamente el 0.1% de su genoma. Este hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, señala un vínculo genético con perros indígenas de México que data de la época precolombina.
El estudio encontró que dichas secuencias genéticas no solo están presentes en los chihuahuas, sino también en los perros crestados chinos, lo que sugiere posibles raíces comunes. Sin embargo, los científicos advierten que esta pequeña proporción de ADN no es suficiente para explicar el comportamiento intrépido de la raza ni su tamaño, el cual proviene de mutaciones y crías selectivas.
Los fragmentos de ADN de coyote ofrecen una visión única sobre la historia genética de los perros indígenas americanos, en gran medida desaparecidos tras la colonización europea. Aunque no se sabe con certeza qué características específicas pudieron ser heredadas, se observa que ciertos rasgos como las orejas grandes y los aullidos expresivos de los chihuahuas son reminiscentes de los coyotes.
El estudio sugiere que estos fragmentos de ADN constituyen un eco genético raro de los antiguos perros nativos, indicando una rica herencia que persiste en la raza moderna. Próximamente, se espera que los investigadores sigan indagando en cómo estos hallazgos podrían influir en la comprensión del comportamiento y características físicas de los perros en la actualidad.
Con información de newser.com

