Ciudad de México. – El panorama del transporte aéreo en México se perfila con un crecimiento sostenido, impulsado por la recuperación pospandemia, la reactivación del turismo y una mayor demanda de vuelos nacionales e internacionales. Aeropuertos regionales del país están experimentando un aumento en el movimiento de pasajeros y planean la apertura de nuevas rutas directas, una tendencia que se proyecta consolide la conectividad nacional hacia 2026. Diversas terminales regionales están actuando como motores de este crecimiento. Un ejemplo es el Aeropuerto Internacional de Tampico, que estima superar los 600 mil pasajeros al cierre del año, con un incremento cercano al 8% en el movimiento de viajeros. Entre enero y noviembre, más de 551 mil personas utilizaron esta terminal, observando un alza tanto en vuelos nacionales como internacionales. La administración aeroportuaria trabaja en la apertura de rutas directas hacia Tijuana y Guadalajara, nodos aéreos clave, con el fin de mejorar la conectividad del noreste del país con el occidente y noroeste. La expansión de la red aérea no se limita a un solo aeropuerto. En distintas regiones, aerolíneas y autoridades aeroportuarias han apostado por nuevas conexiones nacionales, orientadas a viajes de trabajo, turismo y enlaces estratégicos con Estados Unidos. En Tampico, un vuelo directo a Dallas ha fortalecido la conectividad internacional, mientras que rutas nacionales como Tampico–Villahermosa han respondido a la demanda de viajeros frecuentes por motivos laborales. Ajustes similares se replican en otras terminales regionales que buscan recuperar y ampliar rutas afectadas durante la pandemia. A nivel nacional, el crecimiento en aeropuertos regionales se alinea con una mayor movilidad aérea interna. Esto es impulsado por tarifas más competitivas, una oferta de vuelos en aumento y la necesidad de conectar ciudades medias con grandes centros económicos. En Tampico, los vuelos nacionales crecieron 2.5% en los primeros 11 meses
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