La aclaración se da tras intensas lluvias; el monitoreo de calidad se mantiene. Tras las recientes lluvias , el titular de la Promotora de Playas, Alfredo Lacunza de la Cruz, confirmó que el agua que desagua a la bahía es pluvial estancada, no aguas residuales. Los escurrimientos contienen lodo y polvo que se arrastra desde áreas altas, en lugar de elementos contaminantes. La supervisión por parte de Capama continúa para garantizar la calidad del agua que llega a las playas. Lacunza enfatizó que no hay olores desagradables ni indicios de contaminación. Los monitoreos mensuales corroboran la limpieza y seguridad del agua en Acapulco.

