El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México sufrió interrupciones por tormentas y necesita una modernización urgente para afrontar el Mundial del 2026. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México experimentó uno de sus meses más complicados debido a lluvias intensas y fenómenos climáticos que provocaron cierres de pistas y congestión en tierra. La noche de un día reciente, las fuertes precipitaciones vinculadas a la tormenta tropical "Lorena" obligaron a cerrar la pista principal, generando retrasos y caos para pasajeros y transportes en las instalaciones. La afluencia de viajeros en horas pico evidenció la insuficiencia de infraestructura y servicios adecuados para afrontar eventos meteorológicos adversos. Además de las afectaciones inmediatas, expertos advierten que las mejoras en la infraestructura del AICM son críticas, especialmente con miras a eventos globales como el Mundial de Futbol 2026, que tendrá partidos en barrios cercanos durante temporadas de lluvias. La infraestructura actual no está preparada para soportar estos desafíos, destacando la necesidad de inversiones sostenidas en drenaje pluvial, mantenimiento y tecnología aeroportuaria, siguiendo modelos internacionales como Schiphol en Ámsterdam, que opera eficientemente en climas lluviosos mediante innovaciones constantes. A nivel nacional, el gobierno y las aerolíneas han solicitado medidas concretas y urgentes para fortalecer la capacidad operativa del aeropuerto. La ampliación y modernización deben ir más allá de diseños estéticos, enfocándose en solucionar puntos críticos de infraestructura que puedan minimizar interrupciones, reducir costos y garantizar la seguridad de los pasajeros durante temporadas de lluvias. La atención a estos aspectos será clave para mantener la competitividad del país en turismo y comercio internacional. Mientras tanto, en otros aeropuertos como el de Puerto Vallarta, se implementan sistemas avanzados para captación y reutilización de agua pluvial, una práct
