La creación de casi la mitad de los comités seccionales proyecta una estructura sólida para el control partidista en las elecciones del próximo año. En la campaña de afiliación de Morena, la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, ha logrado consolidar casi la mitad de los 71 mil comités seccionales previstos en su plan para fortalecer la estructura local. Para principios de 2026, se estima que la afiliación superará los 13 millones de personas, con lo cual se garantiza presencia en los principales municipios del país. La estrategia busca consolidar la organización en las 32 entidades federativas, con énfasis en los principales centros urbanos como Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco, donde ya se han establecido células del movimiento. Este avance reforzado justo antes de los comicios intermedios de 2027, en los cuales municipios clave y dos cámaras del Poder Judicial estarán en disputa, posiciona a Morena en una situación competitiva y en control de zonas estratégicas. Sin embargo, en algunas capitales de estado, como Monterrey, Querétaro y Mexicali, los bloques opositores, en particular el Partido Revolucionario Institucional y Acción Nacional, se preparan para disputas cerradas, generando un escenario de alta competitividad. La estrategia de Alcalde contrastó con el enfoque reciente del presidente López Obrador, quien priorizó a los gobernadores y relegó a los dirigentes obradoristas en las campañas territoriales. Este proceso de organización se presenta como clave para determinar el rumbo electoral y político del país en los próximos años.
