La visita de Pedro Sánchez al Papa León XIV en el muelle de Arguineguín el próximo 11 de junio ha desatado críticas en Mogán, especialmente de su alcaldesa, Onalia Bueno. La funcionaria cuestiona la legitimidad de su asistencia en un lugar donde, sostiene, el gobierno central no brindó el apoyo necesario durante una crisis crítica en 2020.
Bueno ha señalado que durante esa crisis, el Gobierno no atendió sus repetidas solicitudes de intervención en el muelle, donde más de 3,600 personas se encontraron en condiciones complicadas. Según la alcaldesa, la falta de interés del presidente en su momento fue evidente y perjudicó a la comunidad.
La respuesta del gobierno llegó únicamente tras las acciones del Ayuntamiento, que organizó autobuses para trasladar a los migrantes a la Delegación del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria. Esta medida, que movió a 270 personas, es vista por Bueno como un punto clave que forzó la intervención estatal muy tarde.
El muelle de Arguineguín está marcado por el doloroso recuerdo de 2020, cuando se convirtió en un campamento conocido como "el de la vergüenza", al albergar hasta 2,600 personas en condiciones calificadas como "inhumanas" por autoridades judiciales. La alcaldesa considera que la llegada del Papa es un acto "tardío" y que la situación del muelle refleja la indiferencia anterior del gobierno hacia el problema migratorio.
El evento papal sigue adelante, con Sánchez recibiendo al Papa en la Base Aérea de Gando y participando en el acto en el muelle. Se prevé que unas 2,000 personas asistan, de las cuales un 75% son migrantes. Durante el encuentro, se recordará a quienes han perdido la vida en la travesía atlántica. A pesar de su desacuerdo, Bueno entregará al Papa un rosario artesanal, símbolo de su comunidad, mostrando el compromiso hacia la defensa de los migrantes, uno de los pilares del pontificado actual.
Con información de larazon.es

