La reciente visita de Pedro Sánchez junto al Papa al muelle de Arguineguín ha desatado el malestar en Mogán, Gran Canaria. La alcaldesa, Onalia Bueno, expresó su descontento por la presencia inesperada del presidente, comentando que "tiene más cara que espalda".
El desagrado de la alcaldesa surge de la percepción de que esta visita fue aprovechada políticamente por Sánchez, un sentimiento que comparten también otros líderes en Canarias. La localidad ha sido un punto crítico durante la pandemia, donde miles de inmigrantes permanecieron en condiciones precarias.
Bueno recuerda que en el momento peor de la crisis, solicitó en repetidas ocasiones que Sánchez visitara la zona para observar la situación. Sin embargo, su petición fue ignorada, ya que el presidente delegó en sus ministros la responsabilidad de la crisis migratoria. Esto generó una percepción de desconexión entre el gobierno y las realidades locales.
A lo largo de su mandato, Sánchez ha sido criticado por no mostrar interés en las problemáticas de inmigración en Canarias, a pesar de sus frecuentes visitas al archipiélago. Durante sus vacaciones en Lanzarote, numerosos ciudadanos le reprocharon que no dedicara tiempo a entender los desafíos que traía la llegada de migrantes.
La frustración de la alcaldesa llevó incluso a organizar protestas, como el traslado de inmigrantes a la delegación del Gobierno en Las Palmas, acción que generó controversia pero también recibió el apoyo de muchos vecinos. La administración actual enfrenta una deuda significativa con el gobierno canario, lo que refuerza el descontento y las críticas hacia la gestión del presidente.
Con información de abc.es

