Las demarcaciones con menos vegetación en la Ciudad de México enfrentan desafíos en la conservación del entorno y la calidad de vida urbana. La calidad ambiental en la Ciudad de México varía significativamente entre sus diferentes alcaldías, siendo Tláhuac, Venustiano Carranza e Iztacalco las que tienen menos superficie arbolada, con menos del 12% de su territorio cubierto por vegetación. Estas áreas, con poco espacio natural en sus distritos, enfrentan mayores retos en la promoción de espacios verdes, que son fundamentales para la regulación térmica y la mitigación de contaminantes. En contraste, alcaldías como Magdalena Contreras, Cuajimalpa y Tlalpan superan el 50% en cobertura vegetal, consolidándose como ejemplos de conservación ecológica dentro de la urbe. La presencia de árboles ayuda a disminuir las temperaturas urbanas, reduce la contaminación mediante la absorción de dióxido de carbono y favorece el bienestar social al ofrecer espacios estéticos y recreativos esenciales para los habitantes. La Secretaría del Medio Ambiente capitalina recomienda aumentar la integración de especies nativas y mejorar las condiciones del suelo para proteger la biodiversidad y la salud urbana. El impulso por ampliar las zonas verdes en áreas con poca vegetación responde a la necesidad de crear un equilibrio ecológico y mejorar la calidad de vida de los residentes en la capital mexicana.
