Estados Unidos se prepara para recibir la Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento que atraerá millones de visitantes. Sin embargo, comunidades y expertos expresan su inquietud por posibles redadas de inmigrantes en las ciudades anfitrionas. Se solicita una pausa en las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
En una videoconferencia de American Community Media, Ariel G. Ruiz Soto, analista del Migration Policy Institute, indicó que, aunque no se espera una fuerte presencia de ICE en los estadios, la incertidumbre persiste sobre lo que podría ocurrir en las localidades aledañas. Estas ciudades han sido designadas como zonas de encuentro para aficionados que no podrán estar en el campo.
La directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch, Minky Worden, mencionó que su organización y otros grupos están pidiendo una tregua similar a la “Tregua Olímpica”, que impida acciones de control durante el desarrollo del evento. La preocupación radica en que el Mundial, que se llevará a cabo en 11 ciudades de Estados Unidos, pueda convertirse en un escenario de operaciones migratorias.
Por otro lado, la coordinadora de derechos de los niños en Human Rights Watch, Katherine La Puente, destacó la necesidad de protección para los menores durante el evento. Detalló que se están tomando medidas para salvaguardar a la infancia de posibles abusos en el contexto del Mundial. Sin embargo, se teme que no haya suficiente tiempo para implementar adecuadamente estas políticas.
El evento más visto del mundo genera expectativas no solo por su magnitud deportiva, sino también por las tensiones que podrían surgir en torno a la política migratoria. Las voces que demandan un trato humanitario durante el torneo continúan sumándose, mientras se espera que las autoridades locales dialoguen con la FIFA para asegurar un ambiente seguro y festivo.
Con información de laopinion.com

