Durante los primeros nueve meses del año, el apoyo económico al gigante petrolero superó ampliamente lo autorizado inicialmente, reflejando un respaldo estatal sin precedentes en el sector energético nacional. En los primeros nueve meses del año en curso, el presupuesto destinado por el gobierno federal para apoyar a Petróleos Mexicanos (Pemex) alcanzó los 380 mil 600 millones de pesos, cifra que representa un incremento del 179% respecto a lo inicialmente aprobado para todo el 2025, que fue de 136 mil 200 millones de pesos. Este nivel de apoyo superó incluso el gasto destinado a la educación, que en el mismo periodo sumó 361.1 mil millones de pesos, evidenciando la prioridad que el Estado otorga a la compañía petrolera en su estrategia energética. A pesar de que los ingresos derivados de la explotación petrolera aumentaron un 14.7% en comparación con el mismo periodo del año anterior, alcanzando los 922.4 mil millones de pesos, la participación de Pemex en las ganancias petroleras fue relativamente baja. Solo el 20% de estos ingresos quedaron en manos del Estado, siendo esta la segunda proporción más baja en las últimas décadas, lo cual limita los recursos que pueden reinvertirse en otros sectores sociales y económicos. Analizando en cifras absolutas, los recursos petroleros exclusivos para la Federación sumaron aproximadamente 185 mil millones de pesos desde enero a septiembre, lo que constituye el nivel más bajo en ese periodo desde 1990. La tendencia refleja una limitada retención de los beneficios del petróleo, a pesar del repunte en los ingresos totales, debido a las asignaciones de recursos al rescate financiero y otros apoyos a la petrolera estatal. Este volumen de apoyo refleja la complejidad del panorama financiero de Pemex, que atraviesa desafíos económicos y requiere una gestión especial para mantener su operatividad. La estrategia del gobierno para sostener a la empresa energética ha generado debates respecto a la asignación de recursos públicos y la so
