La reciente violencia contra la familia Mancilla en Morelos suma un tercer ataque en medio de acusaciones por posibles conflictos por terrenos en la región. El pasado sábado, en la colonia Cantarranas de Huitzilac, Morelos, fue asesinado Erick Mancilla, un paramédico y hijo del exsecretario del Ayuntamiento de Huitzilac, Alejandro Mancilla Cueto. El incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas, cuando la víctima caminaba por la avenida Atlacomulco y fue interceptada por un grupo armado que disparó en su contra. A pesar de los esfuerzos, Erick Mancilla falleció en el lugar debido a las múltiples heridas de bala, en un hecho que aún no ha sido plenamente esclarecido por las autoridades locales. Este crimen representa la tercera agresión contra la familia Mancilla en los últimos meses. En abril, Alejandro Mancilla Cueto fue asesinado en las cercanías de las instalaciones del Ayuntamiento, en un evento que reforzó las preocupaciones sobre una presunta conflictividad ligada a disputas de terrenos en la región. Posteriormente, en mayo, José Luis Mancilla Cueto, hermano de Alejandro, fue baleado mientras conducía un camión de volteo en la carretera federal México-Cuernavaca, con un ataque que también fue atribuido a posibles ajustes de cuentas. La familia, que en el pasado había denunciado involucramiento en disputas por terrenos comunales, enfrenta ahora una serie de hechos violentos que elevan los riesgos existentes en la zona. Este patrón de violencia refleja una problemática mayor en la región, marcada por conflictos relacionados con la posesión de tierras y posibles vínculos con actividades ilícitas. La situación genera preocupación sobre la seguridad de las comunidades y las investigaciones en curso aún no ofrecen detalles definitivos sobre los responsables, ni han emitido comunicados oficiales precisos.
