El 9 de septiembre de 2025, el cadáver calcinado de Soledad López Olivera, una migrante oaxaqueña de 47 años, fue encontrado dentro de su vehículo en un depósito de grúas en Los Ángeles. Las autoridades han acusado a Mariana Yeli Yépez Cigarroa, propietaria de Ricos Tacos Naomi, junto a dos empleados, por su asesinato tras una disputa relacionada con una indemnización.
Datos clave
- Quién: Soledad López Olivera y Mariana Yeli Yépez Cigarroa.
- Qué: Acusaciones de homicidio tras el hallazgo de un cadáver.
- Dónde: Los Ángeles, California.
- Cuándo: 9 de septiembre de 2025.
López Olivera trabajaba en Ricos Tacos Naomi cuando, tras un accidente de auto, surgió un conflicto acerca de la indemnización que debía recibir. Las indagaciones indican que Yépez Cigarroa y los otros acusados habrían planeado el crimen para eludir sus obligaciones financieras con la víctima.
Las pruebas reunidas incluyen grabaciones de cámaras de seguridad que captaron a López Olivera a la entrada de una bodega propiedad de Yépez Cigarroa. Sin embargo, nunca se le vio salir, mientras que las imágenes también muestran a una de las acusadas transportando bidones de gasolina, lo que sugiere un plan más elaborado de ocultar el crimen.
¿Qué relación hay entre el accidente y el crimen?
La disputa por la indemnización es el móvil principal del asesinato. Después del accidente, las tres personas involucradas en el homicidio enfrentaron un conflicto sobre el reparto de la compensación. Se sospecha que el asesinato se llevó a cabo para evitar la entrega del dinero que le correspondía a López Olivera.
¿Qué ha sucedido con los acusados?
Los tres acusados enfrentan cargos de homicidio, aunque su defensa niega cualquier participación. Yépez Cigarroa se encuentra en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), mientras que la detención de uno de los implicados ya se había realizado como parte de un proceso de deportación. La próxima audiencia está programada para el 22 de julio.
Los familiares de la víctima han vivido un prolongado duelo, ya que el cuerpo de López Olivera no fue velado sino hasta seis meses después del crimen. La situación ha sido devastadora para quienes la conocieron y familia de la víctima.
Con información de elpais.com

