El Servicio de Administración Tributaria identificará a contribuyentes de alto riesgo y reforzará controles para evitar evasión fiscal. Para el año 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene proyectado realizar más de 16 mil auditorías en México, lo que equivale aproximadamente a un 0.02% del total de contribuyentes registrados. Estas revisiones estarán dirigidas principalmente a grandes empresas, pequeñas y medianas empresas, así como a empresas dedicadas al comercio internacional. El objetivo de estas acciones es fortalecer la fiscalización y detectar conductas que ponen en riesgo el cumplimiento de las obligaciones tributarias. La estrategia del SAT se enfoca en monitorizar a quienes muestran señales de comportamiento para evadir impuestos o manipular sus saldos a favor de manera ilícita. Entre los signos de advertencia más relevantes están las operaciones con factureras o personas físicas sin comprobantes válidos, pérdidas fiscales recurrentes, deducciones abusivas, ingresos no declarados y uso indebido de estímulos fiscales. Además, se vigilará de cerca a quienes importan productos a precios por debajo del mercado, incumplen regulaciones no arancelarias, evaden retenciones laborales, realizan transacciones con paraísos fiscales o solicitan devoluciones fiscales improcedentes. Este enfoque se enmarca en una tendencia global de incrementar la supervisión tributaria para reducir la evasión y aumentar la recaudación correspondiente a la economía formal. La vigilancia de conductas de alto riesgo busca promover una mayor equidad fiscal y fortalecer el sistema tributario nacional en momentos donde la economía requiere mayor estabilidad. El análisis de estos indicadores refleja la importancia de que los contribuyentes mantengan una postura transparente y cumple con la normativa fiscal, en aras de evitar auditorías y sanciones que puedan afectar su operación y reputación en el mercado.
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