La estrategia fiscal del próximo año contempla elevar gravámenes para incentivar la recaudación y mejorar el gasto social, con foco en productos dañinos para la salud y el bienestar. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público presentó en la Cámara de Diputados el paquete fiscal para 2026, cuyo objetivo principal es fortalecer la recaudación nacional mientras se ajusta el marco tributario a los patrones de consumo actuales. Entre las novedades, se destaca la implementación de un impuesto especial del 8% sobre servicios digitales relacionados con videojuegos violentos y un incremento del gravamen a las apuestas en línea, que pasa del 30% al 50%. Además, la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los refrescos aumentará a 3.08 pesos por litro, incluyendo productos con endulzantes no calóricos. Por otra parte, la tasa ad valorem al tabaco labrado se elevará del 160% al 200%, con un proceso de transición gradual hasta 2030, además de extenderse el impuesto a nuevos productos con nicotina, conocidos como bolsas de nicotina. Este paquete fiscal responde a la necesidad de abordar los costos sociales asociados a estas industrias, como la obesidad, diabetes, aislamiento y ansiedad, que representan un impacto económico y social importante para el país. La iniciativa busca no solo mejorar los ingresos fiscales, sino también fomentar hábitos más saludables en la población y reducir los efectos negativos de ciertos productos y actividades consideradas dañinas.
