El próximo paquete económico contempla incrementos en IEPS que afectarían productos de consumo diario, generando preocupación en diversos sectores. En preparación para la presentación del presupuesto federal del próximo año, ya se discuten propuestas para incrementar los impuestos sobre ciertos productos básicos. Entre los considerados están las bebidas azucaradas y algunos alimentos que, por décadas, han estado gravados con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con el objetivo de fortalecer la recaudación fiscal del país. Esta posible medida ha suscitado inquietudes entre comerciantes y consumidores, dada la relevancia de estos productos en la economía familiar. El debate en el Legislativo señala que la intención es ajustar los gravámenes en sectores específicos, aunque aún no se ha confirmado oficialmente. La discusión se intensifica en un contexto donde las finanzas públicas enfrentan desafíos debido a emergencias recientes y la alta demanda de recursos para programas sociales. La administración actual, por su parte, ha asegurado que, por ahora, no se planean aumentos en impuestos, pese a que algunas propuestas ya circulan en la Cámara de Diputados, lo que mantiene abierta la incertidumbre sobre posibles cambios. Para entender la relevancia de estos ajustes, es importante contextualizar que los gravámenes en productos como refrescos y alimentos procesados buscan, además de incrementar ingresos, incentivar hábitos más saludables y reducir el consumo de azúcares y grasas dañinas. Sin embargo, los especialistas advierten que subidas excesivas pueden afectar a quienes dependen de estos productos para su alimentación diaria, además de impactar en pequeñas tiendas y comerciantes, quienes reflejan su preocupación ante posibles disminuciones en las ventas y reacciones negativas en los consumidores. En la actualidad, sectores como la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes advierten que incrementos en estos impuestos pondrían en riesgo la economía fa
