Se prevé un incremento del 12% para el próximo año, con expectativas de mejoras en el poder adquisitivo y en la reducción de la pobreza laboral. El salario mínimo en México se establece mediante negociaciones entre el gobierno federal, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) y los sectores productivos y laborales. Actualmente, la legislación asegura un ingreso mínimo de 278.80 pesos diarios en la mayoría del país, y de 419.88 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte, lo que equivale a aproximadamente 8,500 pesos mensuales en el interior del país y cerca de 12,770 pesos en la frontera norte. Desde su inicio en 1915, con un decreto promovido en el contexto de la Revolución Mexicana y fijado en 75 centavos diarios, el salario mínimo ha sufrido múltiples ajustes, buscando equilibrar el bienestar de los trabajadores con la economía nacional. Para 2024, el incremento fue cercano al 12%, motivado por una política de recuperación del poder adquisitivo, en línea con las metas del gobierno federal para reducir la pobreza laboral. La posibilidad de aumentar nuevamente el salario mínimo en 2026 ha generado expectativa, con la presidenta Claudia Sheinbaum proponiendo un ajuste de igual proporción, que permitiría que el salario quede en torno a los 312 pesos diarios y 470 pesos en la frontera. Este incremento busca que el ingreso permita adquirir al menos 2.5 canastas básicas, reflejando una política de mejorar las condiciones económicas de los trabajadores en medio de una inflación controlada. El aumento previsto, que se anunciará en las próximas semanas, forma parte de una estrategia de largo plazo que combina incrementos sostenidos en el salario con políticas sociales enfocadas en la recuperación del poder de compra. La continuidad de estos ajustes puede fortalecer el ingreso de millones de mexicanos y reducir las desigualdades socioeconómicas en el país.
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