La infraestructura consolidará la conectividad en la región y generará miles de empleos, con una conclusión prevista para diciembre de 2025. La obra de infraestructura en Cancún, conocida como el puente Nichupté, ha alcanzado un avance del 85%, consolidándose como uno de los proyectos más ambiciosos en la región. Este puente apunta a mejorar significativamente la movilidad urbana y conectar diferentes zonas de la ciudad, además de potenciar el desarrollo económico local. La construcción incluye una vía elevada de 1.5 kilómetros en la zona terrestre y una sección de 700 metros en manglar, donde se implementan técnicas de protección ambiental como el método "top down" para salvaguardar el ecosistema. La estructura metálica del puente cuenta con tres carriles, uno de ellos reversible, además de ciclovías, lo que ofrecerá una opción moderna y eficiente de transporte. El proyecto comprende también entronques y viaductos que facilitan el acceso y circulación fluida. Actualmente, las tareas avanzan en diferentes frentes, con estructuras ya terminadas y en proceso de montaje de pavimentos y acabados finales. La planificación prevé la conclusión total de la obra en diciembre de 2025, con una inversión que supera los 8,600 millones de pesos y la generación de más de 51,000 empleos temporales durante su ejecución. Este desarrollo refleja una estrategia para impulsar la infraestructura sostenible y mejorar la conectividad en la zona norte de Quintana Roo. El avance en esta infraestructura se enmarca en un contexto de crecimiento urbano y turístico en Cancún, donde la movilidad eficiente y ecológica se vuelven prioritarias para mantener el dinamismo económico y la calidad de vida de sus habitantes.
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