El litoral de Dénia es un lugar privilegiado para observar la migración del rorcual común, una de las ballenas más grandes del planeta. En lo que va de 2026, se han documentado 62 avistamientos de estos majestuosos animales. La mayoría de estos encuentros se han registrado en las últimas semanas, destacando la cercanía de los rorcuales a la costa, donde pueden ser vistos desde tierra.
Desde la Torre del Gerro, ubicada estratégicamente a 132 metros sobre el nivel del mar, voluntarios y biólogos llevan a cabo el seguimiento del paso de estas especies. Este proyecto, apoyado por la ONG Eucrante y el Ayuntamiento de Dénia, permite recolectar información esencial para la conservación y el estudio de los cetáceos.
Durante los turnos de observación, que se realizan diariamente, los participantes registran cada avistamiento y anotan detalles que aportan al estudio científico. La colaboración de la comunidad es vital, ya que permite acumular datos en un esfuerzo conjunto por proteger estas especies en peligro de extinción.
Además de los avistamientos de rorcuales, el seguimiento de cetáceos en Dénia tiene una trayectoria de casi dos décadas. Este trabajo ha permitido reunir información para la administración pública y fomentar investigaciones relacionadas con la conservación marina.
Durante este verano, se espera que la campaña de avistamiento continúe, atrayendo tanto a turistas como a locales. Las recomendaciones sobre cómo observar a las ballenas sin causarles estrés son fundamentales, destacando la importancia de disfrutar de la experiencia sin interferir en su comportamiento natural.
Con información de ecoticias.com

