La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha denunciado haber sido "abandonada" en México, un país que calificó como "profundamente violento". Esta acusación surge tras su viaje, que tuvo que interrumpir anticipadamente. Según fuentes gubernamentales, nunca se comunicó ninguna inquietud ni se solicitó la protección habitual ofrecida por el Gobierno de México.
El Ministerio de Exteriores español aclara que Ayuso no expresó durante su visita ningún incidente que justificara medidas de seguridad. Asimismo, se resalta que su equipo rechazó la protección ofrecida por la Embajada de España. A pesar de las declaraciones de Ayuso, quienes gestionan el viaje aseguran que su agenda no fue compartida, lo que contrasta con la pasajera percepción de peligro presentada por ella.
Ayuso ha sostenido que las acusaciones son parte de un "boicot" orquestado por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el presidente español Pedro Sánchez. Alega haber enfrentado amenazas relacionadas con su asistencia a los Premios Platino, lo cual fue desmentido tanto por el Gobierno mexicano como por la hotelería involucrada. En sus intervenciones, Díaz Ayuso se mostró con un discurso de victimización, cuestionando la falta de apoyo por parte de su gobierno.
Pese a su retorno a España, la presidenta no ha proporcionado detalles sobre su agenda en México ni las actividades que llevaba a cabo durante su estancia. Desde el Partido Popular, se evita pronunciarse sobre los acontecimientos acaecidos en este viaje, dejando en el aire muchas interrogantes sobre el suceso y el manejo de la seguridad.
Con este incidente, se vislumbra un creciente enfrentamiento entre figuras políticas en España y México, mientras Ayuso continúa defendiendo su postura sobre una situación que ella misma considera de alto riesgo.
Con información de lasexta.com

