Durante los tres días del puente de la Segunda Pascua en Cataluña, se registraron cinco muertes en las carreteras. Entre las víctimas, tres eran motoristas, lo que resalta un preocupante aumento en la siniestralidad de este colectivo durante el año.
Los accidentes fatales ocurrieron en distintas localidades. Un motorista falleció el sábado 23 en la BV-5301 en El Brull, otro el domingo en la C-252 en Riudarenes y un tercero perdió la vida el lunes por la mañana en la B-142 en Polinyà. Además, dos ocupantes de una furgoneta murieron en un siniestro el domingo 24 en la A-2, a la altura de Jorba.
Ramón Lamiel, director del Servicio Catalán de Tráfico, calificó estos decesos como un "balance trágico y dramático", añadiendo que ya se contabilizan veinte muertes de motoristas en lo que va del año. Lamiel señaló que con el inicio de la temporada cálida, el número de motociclistas en las carreteras aumenta, lo que podría estar detrás de esta preocupante cifra.
En relación a la operación retorno del lunes, se reportó que 234,000 vehículos regresaron al área metropolitana de Barcelona hasta las 20:00 horas, superando las expectativas de 300,000 que se preveían para la totalidad del día. Asimismo, se observó un incremento del 2% en la movilidad de esta operación en comparación con el año anterior.
Los datos indican que las retenciones en las carreteras se redujeron en un 11% respecto a años anteriores, a pesar de que el pico máximo de congestión alcanzó los 39 kilómetros, siendo las vías de costa y diferentes tramos de la AP-7 las más afectadas.
Con información de larazon.es

