La irregularidad en sucursales del Banco pone en riesgo apoyos a miles de mexicanos. El Banco del Bienestar enfrenta una dura crisis jurídica, ya que el 84% de sus sucursales funcionan en un “limbo jurídico”. Auditorías recientes indican que muchas instalaciones carecen de títulos de propiedad y permisos de construcción adecuados, poniendo en riesgo operaciones futuras. Las sucursales, algunas construidas en terrenos ejidales o municipales, podrían sufrir desalojos o enfrentarse a litigios legales. Esta situación revela una falta de planeación en la expansión del banco, priorizando la cantidad sobre la legalidad en sus ubicaciones. A medida que el gobierno federal continúa inaugurando nuevas sedes, la estabilidad del Banco del Bienestar se ve comprometida, afectando a los beneficiarios que dependen de estos servicios vitales.
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