La emisión de nuevas monedas con tecnología de acero recubierto busca beneficiar la economía circular y atender la creciente demanda de efectivo en México. En un esfuerzo por modernizar el proceso de emisión de monedas y promover prácticas sustentables, la Casa de Moneda de México y el Banco de México evaluaron la incorporación de tecnología de acero recubierto en las monedas de baja denominación. Este cambio permitirá reducir costos de producción y disminuir la huella de carbono, alineándose con principios de responsabilidad ambiental y eficiencia económica. El uso de técnicas como el electrochapado, ya implementadas en monedas en otras regiones del mundo, facilita una fabricación más amigable con el medio ambiente y con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). Además, debido a que México mantiene una preferencia por el efectivo, en especial ante la expansión de la economía informal y los remesas internacionales, la demanda por monedas físicas ha aumentado significativamente en los últimos años. Desde 2022, las órdenes de acuñación de Banxico superan los 500 millones de piezas anuales, con proyecciones que superan los 3,000 millones de monedas por año en los próximos años. Los estudios técnicos realizados durante 2023 sobre monedas de un peso con cospeles electrochapados han confirmado que su fabricación es viable. Aunque los precios del acero recubierto fluctúan, en general permanecen en una tendencia descendente, lo que favorece su utilización. Asimismo, se analiza la posibilidad de instalar una línea de producción local en San Luis Potosí para reducir la dependencia de importaciones, dado que actualmente los cospeles de acero recubierto son adquiridos en el extranjero. Este proyecto refleja el compromiso de las instituciones mexicanas por responder a las necesidades de la población, ofrecer una moneda más sustentable y reducir los costos de producción, todo en línea con las tendencias globales en economía circular y responsabilidad ambiental.
