El banco central ajusta a la baja su expectativa del Producto Interno Bruto, ante condiciones internacionales complejas y una inversión débil en México. El Banco de México ha revisado a la baja su pronóstico de expansión económica para el próximo año, estimando un crecimiento del producto interno bruto de apenas 0.3 por ciento. Esta actualización refleja la persistente incertidumbre en los mercados globales, especialmente en relación con Estados Unidos, que continúa siendo el principal socio comercial del país. La previsión del banco central para 2026 mantiene un aumento del 1.1 por ciento, mientras que para 2027 se espera un crecimiento del 2 por ciento, en un contexto de recuperación económica gradual. Un análisis del banco revela que el consumo privado muestra señales de incremento, mientras que las inversiones permanecen débiles, principalmente hasta la segunda mitad del 2026. Esta tendencia responde a los desafíos derivados de las negociaciones comerciales y la revisión prevista del tratado comercial con Estados Unidos, factores que generan cautela en el entorno empresarial. Asimismo, las expectativas en materia de empleo indican entre 60,000 y 160,000 nuevos puestos formales en el Seguro Social, en línea con estimaciones previas que oscilan entre 40,000 y 200,000. La incorporación de trabajadores de plataformas digitales podría elevar esa cifra a un rango de 210,000 a 310,000 empleos adicionales, reflejando cambios en el mercado laboral nacional. Este ajuste en las proyecciones evidencia la dificultad de anticipar un escenario económico claro en medio de la dinámica internacional, donde las decisiones políticas y las relaciones comerciales juegan roles cruciales en la recuperación del país. La referencia a estos factores subraya la importancia de monitorear las tendencias globales y su impacto en el crecimiento mexicano en los próximos años.
