La fuerte salida de inversiones institucionales y un entorno de incertidumbre global impulsan una severa corrección en la criptomoneda, afectando sus niveles de soporte clave. En el último mes, Bitcoin experimentó su mayor descenso mensual en lo que va del año, con una caída superior al 20%, impulsada principalmente por una masiva salida de fondos de los principales fondos cotizados (ETFs) en Estados Unidos. Los rescates en estos instrumentos alcanzaron los 4,464 millones de dólares, siendo BlackRock el ETF más afectado, con rescates netos por más de 2.700 millones, reflejando un cambio abrupto en las tendencias de inversión que impulsaron el rally de principios de 2025. El mercado institucional ha jugado un papel crucial en esta caída. Según análisis del sector, cada mil millones de dólares retirados del mercado generan una presión bajista del 3% a 4% en el valor de Bitcoin. Esto explica en gran medida la corrección de más del 30% desde el máximo histórico alcanzado en octubre pasado, cuando la criptomoneda llegó a superar los 126,000 dólares. La combinación de estas salidas con un entorno global de desapalancamiento, expectativas de desaceleración económica y volatilidad en activos de riesgo ha agravado la situación, haciendo que Bitcoin cayera más que los principales índices bursátiles estadounidenses, como el S&P 500 y el Nasdaq. A pesar de la magnitud de la corrección, la tendencia a largo plazo no parece estar comprometida. Algunos mercados dentro del ecosistema cripto muestran señales de estabilidad, con entradas marginales en ETFs de Ethereum y niveles de soporte clave que oscilan entre los 85,000 y 90,000 dólares. Expertos consideran que este proceso responde a una normalización del mercado luego de un ciclo de euforia, y no a un colapso estructural, aunque advierten sobre un contexto de mayor cautela y menor apetito por activos de riesgo en medio de altas tasas de interés y sobrevaluación en otros segmentos del mercado. El comportamiento de Bitcoin en
