La exministra de Seguridad ordenó la separación de legisladores del PRO, generando un reordenamiento en la bancada y anticipando tensiones internas en medio de encuentros políticos clave. En un movimiento estratégico, Patricia Bullrich tomó medidas para reorganizar la bancada del PRO en la Cámara de Diputados, separando a seis legisladores antes de una reunión importante entre Mauricio Macri y Javier Milei. La exministra instruyó a estos diputados a abandonar el bloque conducido por Cristian Ritondo, lo que genera un desplazamiento significativo en la composición del grupo, que cuenta con 35 integrantes. Este reacomodo se produce en un contexto de tensión interna, ya que algunos diputados asociados con la agrupación La Libertad Avanza ingresaron en alianzas con el PRO pero también compitieron en distritos donde prevalece la relación entre la Casa Rosada y el partido de Macri. Entre los legisladores que se irían se encuentran figuras que ingresaron en listas compartidas con Milei o que tienen vínculos con ese espacio, lo que incrementa la incertidumbre sobre el alineamiento político del bloque en los próximos meses. Además, se conoció que algunos de estos legisladores, como Damián Arabia y Patricia Vásquez, entraron a la Cámara por La Libertad Avanza y no tienen planes de continuar en el bloque del PRO más allá de esta decisión. La acción de Bullrich refleja su intención de fortalecer una postura más dura y autónoma frente a los movimientos del espacio libertario, alineándose con una estrategia de confrontación interna que podría influir en las próximas elecciones presidenciales y en la definición del perfil del peronismo en el Congreso. Este hecho coincide con declaraciones de figuras del PRO que señalan que algunos sectores buscan mantener la unidad, mientras otros, como Bullrich, parecen avanzar hacia una mirada más segregacionista. La tensión interna plantea un escenario de división que puede afectar las futuras alianzas partidarias y el posicionamiento del PRO e
