La reciente norma del Registro de Vehículos Motorizados de Massachusetts (RMV) ha restringido la obtención y renovación de licencias de conducir comerciales para migrantes. Esta modificación, derivada de una regulación federal promulgada durante la administración de Donald Trump, impacta a numerosos trabajadores que dependen de estas licencias para su empleo.
En Massachusetts, los migrantes pueden acceder a permisos de conducir si presentan prueba de su identidad y lugar de residencia. Sin embargo, las licencias de conducir comerciales ya no están disponibles para la mayoría de ellos. La normativa, que entra en vigor en marzo de 2026, establece que solo los migrantes con ciertas visas laborales, como H-2A y H-2B, pueden solicitar estos permisos.
El RMV ha expresado su preocupación por los aproximadamente 1,600 conductores comerciales no domiciliados en el estado, quienes prestan servicios en escuelas y transporte público. Aun cuando el RMV apoyaba anteriormente la renovación de estos permisos, ahora se ve obligado a aplicar las nuevas restricciones. Esta situación ha generado inquietud entre los grupos que representan a los migrantes.
La Ley Dalilah, actualmente en discusión, busca consolidar aún más las restricciones sobre licencias comerciales a nivel nacional. Esta ley surge tras la legislación federal y aspira a imponer medidas permanentes contra los estados que faciliten el acceso a licencias de conducir para inmigrantes sin papeles, argumentando razones de seguridad pública.
Es crucial tener en cuenta que la revocación de licencias comerciales afecta no solo a los migrantes, sino también al sector laboral que depende de su capacidad para conducir vehículos comerciales. El futuro de este grupo sigue siendo incierto conforme se implementan estas normativas.
Con información de lanacion.com.ar

