La canícula ha llegado a México, marca el inicio de un periodo donde las temperaturas pueden sobrepasar los 45 grados Celsius. Este fenómeno climático representa los días más calurosos del año, que se extiende por aproximadamente 40 días y afecta diversas regiones del país.
A partir del 3 de julio, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) ha advertido sobre el impacto de la canícula, que se presenta tras una intensa ola de calor que ha dominado el territorio. Aunque algunas áreas experimentan un alivio temporal, la canícula promete reanudar las condiciones extremas.
La canícula, conocida como “la sequía del medio verano”, limita las precipitaciones y aumenta el calor, creando un entorno que favorece la escasez de agua. Por consiguiente, los ríos y otras fuentes hídricas tienden a disminuir, impactando la disponibilidad de agua para consumo y actividades agrícolas.
Entre los efectos más preocupantes están el riesgo de sequía agrícola, que afecta la producción de alimentos y puede elevar los precios. Asimismo, las condiciones secas aumentan la probabilidad de incendios forestales, poniendo en riesgo la biodiversidad de muchas regiones.
Los estados que enfrentarán mayores retos durante esta canícula incluyen Colima, Campeche, Oaxaca y Guerrero. Por otro lado, Baja California Sur y Nayarit se prevén como los menos afectados. Es vital que la población tome precauciones para evitar problemas de salud y mantenerse hidratada.
Con información de vanguardia.com.mx

