La defensa del narcotraficante denuncia condiciones de confinamiento y restricción de comunicación en prisión estadounidense Rafael Caro Quintero solicitó un cambio en su condición de reclusión y mayor contacto con su familia en una prisión de Estados Unidos. La defensa del narcotraficante afirmó que no se le permite participar en eventos religiosos ni mantener contacto con sus allegados desde que fue sometido a medidas administrativas especiales. Según la representación legal, Quintero ha sido confinado en una celda pequeña y sin ventanas, donde permanece 23 horas diarias de lunes a viernes. Los fines de semana, su confinamiento se extiende a las 24 horas, sin derecho a hacer ejercicio. La defensa detalló que recibe sus alimentos y objetos por una ranura en la puerta, en condiciones con luz siempre encendida y aire acondicionado inestable, lo que le ocasiona falta de ropa de abrigo y mantas. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó esta semana que no solicitará la pena de muerte contra Quintero, a pesar de sus vínculos con actividades violentas relacionadas con cárteles de droga. El narcotraficante, de 70 años, fue extraditado a Estados Unidos en febrero, junto con otros 28 sospechosos, en la mayor entrega de sospechosos de narcotráfico en una década en México. Quintero ha declarado su inocencia frente a los cargos en su contra. En otro caso, Joaquín Guzmán Loera, conocido como "El Chapo", solicitó al juez que le permita comunicarse con su abogado mediante cartas o llamadas telefónicas. En una carta dirigida al juez Brian M. Cogan, quien sentenció a Guzmán a cadena perpetua, afirmó que aún no le han entregado dos cartas enviadas por su defensor. El juez respondió que no es la instancia adecuada para resolver esa petición.
