Expertos advierten que los estudios en áreas como Derecho, Psicología e Ingeniería podrían tener menos oportunidades de empleo, afectando la inserción laboral de los jóvenes. Un análisis reciente revela que las preferencias académicas de los jóvenes en México mantienen un patrón similar al de hace dos décadas, con una alta concentración en carreras como Derecho, Administración, Psicología e Ingeniería Industrial. Sin embargo, estas profesiones están enfrentando cambios en la demanda del mercado laboral, que ha comenzado a priorizar sectores relacionados con tecnología, datos y especializaciones innovadoras. La evidencia indica que muchas carreras tradicionales podrían experimentar una reducción de hasta el 25% en la demanda laboral en los próximos cinco años, un periodo demasiado breve considerando la duración de los estudios superiores. Además, estos ámbitos presentan niveles elevados de informalidad laboral, y en conjunto, representan menos del 10% del mercado de trabajo formal en el país. Este desequilibrio entre la formación académica y las oportunidades reales impacta negativamente en la empleabilidad de los jóvenes mexicanos, quienes en muchos casos, aún no tienen un plan definido para su futuro profesional. El contexto internacional también señala una transformación profunda en el mercado laboral global: se proyecta la creación de 170 millones de nuevos empleos en los próximos cinco años, mientras que 92 millones podrían desaparecer, afectando principalmente sectores en auge como las tecnologías de la información y el análisis de datos. La situación requiere una revisión de las orientaciones educativas para preparar a los estudiantes frente a estos cambios y reducir la brecha entre formación y empleabilidad. Por otra parte, un porcentaje considerable de jóvenes aún no cuenta con un plan de carrera definido, lo que limita sus posibilidades de ingreso y estabilidad laboral. La situación genera costos sociales y económicos para México, al mismo tiempo que presen
