La alianza con Pemex busca acelerar el desarrollo del yacimiento estratégico mediante inversión privada y riesgo compartido en un contexto de crisis financiera de la petrolera estatal. La firma Grupo Carso ha acordado realizar la perforación de hasta 32 nuevos pozos en el campo petrolero Ixachi, uno de los yacimientos terrestres más relevantes en México, con una inversión cercana a los 2,000 millones de dólares. Esta estrategia forma parte de un modelo de contratos mixtos impulsado por las autoridades mexicanas, en el que el sector privado financia y opera los proyectos, mientras Pemex garantiza el pago a través de la producción futura. La iniciativa busca acelerar el desarrollo de Ixachi, que actualmente produce 93,000 barriles de petróleo y 715 millones de pies cúbicos de gas diarios, consolidándose como un activo estratégico para el país. El campo Ixachi, descubierto en 2017 y considerado el mayor hallazgo terrestre en casi quince años, presenta desafíos técnicos significativos, incluyendo perforaciones a altas profundidades y condiciones de temperatura y presión elevadas. La complejidad del yacimiento requiere experiencia especializada, que compañías como Carso, con antecedentes en campos como Quesqui, han demostrado poseer. La participación de empresas privadas en estos proyectos también ayuda a diversificar la producción y a aliviar la carga financiera de Pemex, que actualmente enfrenta una deuda cercana a los 99,000 millones de dólares y niveles mínimos de extracción en sus principales yacimientos. Este acuerdo se da en un momento crucial para la petrolera estatal, que busca nuevas formas de incrementar su producción sin desembolsos fiscales inmediatos, en medio de una baja histórica en sus niveles de producción. La colaboración con firmas privadas pretende no solo potenciar la extracción de hidrocarburos, sino también fortalecer la reactivación del sector en un contexto de alerta por las dificultades financieras y operativas de Pemex.
