El penúltimo fin de semana de mayo trae consigo la amenaza de intensas lluvias y tormentas en gran parte de Castilla y León. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), a pesar de que las temperaturas han superado los 30 grados en los últimos días, este día se prevén condiciones climáticas adversas.
El panorama meteorológico para este sábado incluye un aumento en la nubosidad, con posibilidad de chubascos dispersos a lo largo del día, especialmente por la tarde. A pesar de que se pronostica calor, esto será menor respecto a los días anteriores, manteniéndose las temperaturas mínimas en torno a los 14 grados en las capitales de provincia.
La Aemet ha emitido alertas por la posibilidad de tormentas fuertes acompañadas de granizo en siete de las nueve provincias de la comunidad. Solo las provincias de Segovia y Soria quedan al margen de estos avisos, lo que resalta la severidad de la situación en el resto de la región.
Se espera que el viento sople del este o de manera variable, con ráfagas que pueden ser muy intensas en áreas afectadas por las tormentas. Por lo tanto, se recomienda a la población estar atenta a las actualizaciones sobre el clima y tomar precauciones necesarias.
La anomalía climática de este mayo, caracterizado por temperaturas superiores a lo habitual, contrasta con el inicio del mes que fue más frío. Este cambio repentino genera inquietud sobre las condiciones meteorológicas en el futuro cercano y su impacto en la agricultura y actividad diaria.
Con información de larazon.es

